Los tesoros al alcance de la mano no son frecuentes pero el arte de la Val d’Aran se erige como uno de los mejores del Pirineo.

En Val d’Aran se puede disfrutar de un importante conjunto artístico monumental, integrado sobre todo por un gran número de iglesias románicas. Una rica ornamentación escultórica, rústica pero muy expresiva, realza las líneas arquitectónicas.

La Val d’Aran cuenta con diferentes museos, repartidos a lo largo del territorio, donde poder conocer el estilo de vida aranés, sus costumbres y tradiciones, además de inquietudes como la historia de la nieve.

De una economía básicamente ganadera y de aprovechamiento del bosque, la Val d’Aran supo desarrollar nuevos ciclos productivos que interesaron tanto el sector minero como la industria textil.

Mágicas leyendas y tradiciones que desde siempre forman parte de la Val d’Aran y que mantienen la magia de lo incierto.